Autonecrología

En mis manos hay una pala vieja. La ocupo desde hace tres años para seguir echando tierra a una tumba. Hace tres años, quise matar a un hombre, con un revólver metafísico, disparé al cráneo del sujeto, pero la bala no me salió en donde había apuntado. El hombre sobrevivió, tres semanas le bastaron para …

Ibídem

Te observaba dormir; tumbada en ese lugar, con tus piernas descansando sobre mis pies. Las lámparas de la calle iluminaban tu rostro cuando el auto rodaba cerca de ellas. Y en los espacios de obscuridad, era la luna quien lo hacía. Dormías como si tu alma hubiese sido liberada, dormías con tanta paz; ¡Carajo!, era …

Perfección

Eran de los primeros días donde se asomaba el invierno, una mañana fría, la gente abrigada en las calles, chamarras y suéteres que no estaban preparados para recibir el frio otoñal, madres apresurando a sus hijos para que llegarán a tiempo a la escuela, niños avanzando de mala gana por haber sido arrebatados abruptamente de …

Autonecrología II

Estoy escribiendo mi propia crónica de una muerte anunciada. Yo sé cómo terminan estas historias, soy lo suficientemente listo para prever el final de la trama. En La primera línea ya está narrado el resultado, pero aún así la esperanza se aferra con tanta vehemencia…Con una vehemencia inverosímil. Dicen que la esperanza, no es del …

Ibídem

No hay balas en el revólver, no hay tiros para matar. Solo tienes una carcasa vieja de metal cuyo único uso ahora es de pisapapeles en la oficina. Podrás poner el cañón a la altura de tu cabeza, jalar del gatillo y solo sonará un clickear suave. No hay balas en el revólver, no sirve …

Oliveira

Tengo las manos atadas. Sentado en una escalera, esperando ingenuamente a que el lunes caiga sobre mi. Misma rutina, mismo reloj, espero con inocencia que sean las ocho am para entrar a la oficina. Un ligero sentimiento de culpa, por entrar en el círculo vicioso llamado vida. Cada lunes que intento despertar me viene a …

Rondas

Ni te imaginarás que sales a relucir en nuestras conversaciones digestivas de las 9 pm, con todo el poder etílico que nos brindan las margaritas. Hablando banalidades, hablando como adultos entre mi paredro y yo (los adultos también somos idiotas). Yo me empeño en sacarte a relucir con mis palabras pedacito por pedacito, vas cobrando …

Se acabó el tinto

Estoy pensando seriamente en mandar todo al carajo. Y escribo eso mientras como un sándwich de jamón y queso, y mientras bebo una copa de vino. Estoy pensado en que si fuera a juicio, ya sabría de antemano que soy culpable; de 3 a 2 años me sentenciarían. He tenido tanta “suerte”, diría la gente, …